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Monday, June 7, 2010

Afrodita


Afrodita representa al arquetipo femenino de la relación y el amor.
Adorada por su belleza, su amabilidad y sus aventuras amorosas, es conocida por los hombres como una seductora fascinante y exótica. Influye en la humanidad por medio del arte, la cultura y, en particular, por su franca manera de relacionarse.
El don divino que nos otorga esta diosa es Eros, su hijo, también conocido como Cupido (Amor). Su don de la relación amorosa tiene el poder de derretir las defensas, dejando a los amantes desarmados y abiertos al flujo de la magia de Eros.
La sociedad actual perdió el contacto con las múltiples cualidades de Afrodita, quedando tan solo la obsesión con el encanto físico, el romance, el placer sexual, las imágenes eróticas, la pornografía, la moda y el glamour. Hoy día no tenemos acceso a las dimensiones sagradas de Afrodita.
Psicológicamente, Afrodita pertenece a la categoría de diosas "vírgenes" ya que no sufre por ningún hombre. Aunque está enfocada en la relación, posee autonomía. Su conciencia es enfocada y difusa a la vez.
Poseedora de una gran facilidad para expresar calidez y relacionarse de manera amistosa y extravertida, Afrodita está más interesada en las relaciones amorosas que en el matrimonio o la maternidad. Para ella la vida es una aventura que se vive a través de múltiples relaciones. Debido a su seductor encanto, puede distraer a cualquier hombre de sus ocupaciones.
Las actividades y conexiones sociales son de extremada importancia para la mujer Afrodita. Mantiene una cómoda relación con su cuerpo y manifiesta una actitud casual y de aventura hacia el sexo. Debido a que reacciona a la pasión del momento y al impulso sexual, puede quedar embarazada sin haberlo deseado.
Altamente sensual, adora todo lo que excita a sus sentidos.
La atracción de los hombres por su "bella máscara" hace que a edad muy temprana Afrodita aprende a darle un alto valor a sus cualidades físicas.
Especialmente cuando es joven, tiende a establecer relaciones amorosas con hombres que por lo general son mucho mayores que ella. Ella vive el momento al máximo, sin importar el precio a pagar luego.
Una Afrodita más desarrollada es capaz de ofrecerle a un hombre tanto experiencias eróticas como compañía intelectual y emocional.
Las mujeres dominadas por este arquetipo se ven atraídas por el modelaje, el mundo del espectáculo, las relaciones públicas, la cosmetología, artes, diseño interior y la moda.
La fuerza creativa constituye un aspecto más profundo de Afrodita, el cual le lleva a involucrarse en múltiples proyectos en los que la creatividad resulta esencial.
Más tarde en su vida puede relacionarse con hombres que necesitan afirmación de su masculinidad.
Los retos que enfrenta Afrodita
Su natural inclinación a "vivir el momento" le impide considerar las consecuencias de su pasión. Tiende a gastar de más y a olvidar compromisos debido a la inmediatez de una situación que le resulta atractiva.
Necesita equilibrar sus prioridades emocionales con los aspectos prácticos de la vida.
Es común que forme parte de un triángulo amoroso.
Sufre debido a su excesiva atención por la belleza superficial y el descuido al que somete sus fortalezas intelectuales y emocionales que le pueden permitir ser una excelente compañía que brinde inspiración creativa.
Su lado oscuro
La seductora, la femme fatale.
La herida de Afrodita
Sufre alienación de los hombres, quienes buscan reducirla a la figura de prostituta, y de las demás diosas quienes la rechazan.
La explotación por parte de los medios de comunicación, al explotar la imagen sagrada de Afrodita, resultando en actitudes esquizofrénicas de censura y lujuria, pornografía y miedo a la intimidad.
Debido a la publicidad, la mujer se encuentra incapaz de estar a la altura de la apariencia del estereoptipo glamoroso que se les vende como ideal.
Fortalezas
Su habilidad para ser, simultáneamente, guía sexual y espiritual y confidente. Su capacidad para introducir refinamiento y comportamiento civilizado en su entorno.
Su naturaleza empática y su habilidad para inspirar le permiten brindar amor y placer a través de Eros y de su creatividad.

Foto Marie No.1, Jan Saudek

Sunday, June 6, 2010

Hestia


Hestia es la diosa del hogar. Psicológicamente, es una diosa "virgen". Es independiente, autónoma y, centrada en su vida espiritual.
No necesita un hombre que la "complemente".
Su energía es impersonal y desapegada. Su conciencia está enfocada.
Retos que enfrenta la mujer dominada por este arquetipo
No tiene la necesidad de "figurar", y eso choca con una sociedad que sobrevalora ese aspecto.
Debido a su "falta de asertividad", se siente fuera de sintonía con el mundo de la competencia y la actividad frenética. Por ello, necesita desarrollar una "personalidad eficiente" que le brinde la posibilidad de adaptarse a las circunstancias de la vida que así lo demanden.
Debido a su naturaleza introvertida, Hestia tiende a ser poco demostrativa de sus sentimientos, incluso con las personas que más le importan.
Sus cuidados son impersonales y desapegados; su reto consiste en hacer sentir a los demás que son importantes para ella.
La mujer Hestia parece carecer de ambición, su interés principal es el hogar.
El lado oscuro de Hestia
Es la única diosa que no tiene lado oscuro; evita el drama, no se entromete en los asuntos de los demás, permanece ecuánime, centrada, con los pies en la tierra, y mantiene su atención en lo que tiene significado real para ella.
La herida de Hestia
Fundamentalmente, no encuentra un espacio adecuado en un mundo dominado por el consumismo, en el que lo que importa son las posesiones, donde hay que invertir incontables horas para contar con los recursos para gastar cada vez más, y donde impera la actividad frenética.
Es considerada como "una solitaria extraña" por la gente que aparenta ser más asertiva e intelectual.
Hestia experimenta su herida al ser juzgada o medida por quienes dirigen su atención exclusivamente hacia lo externo, y que se desviven por los símbolos de status, "éxito", logros, o estado civil.
Los dones de Hestia
Es capaz de disfrutar, verdaderamente, el "aquí" y el "ahora" y conectarse con su verdadero ser.
No le atrae el "lucir ocupada", ni le seduce la compañía del mundanal ruido.
Tiene la capacidad para resistir todo aquello que la pueda sacar de su centro.
Hestia otorga el don del ritual.
Su personalidad
Tranquila, serena. Desapegada en su relación con otros. Libre de posesiones, resultados, status, o poder.
Libre de las circunstancias externas, debido a que no le interesa adoptar una identidad particular.
Busca la tranquilidad, incorpora el ritual, la reflexión y la meditación a su rutina diaria
Se concentra en sus experiencias y sentimientos íntimos.
Pone en práctica sus valores personales al escoger lo que realmente tiene significado para ella.
No pierde su centro para complacer a otros, ni para gratificar un ego que desee aceptación.
Experimenta una serenidad atemporal que le permite realizar sus actividades de manera calmada y enfocada.
No le atraen ni el chisme ni el discurso intelectual.
Empática, escucha con verdadera atención y se muestra compasiva.
Debido a que Hestia no posee la ambcición de sus hermanas Atenea y Artemisa, ni valora el poder como Hera, tiende a buscarse ocupaciones tradicionales. Puede mostrarse insegura sobre un posible desarrollo de carrera.
La sexualidad no es importante para ella; la disfruta en caso de que esta ocurra.
Mantiene su autonomía y no requiere de un hombre para sentirse emocionalmente plena.
Quienes sienten lástima por la "soledad" de Hestia" son aquellos que proyectan sobre ella su miedo a estar solos.
Hestia anhela la soledad que le ofrece un espacio sagrado en el que puede contactar con los niveles más profundos de su ser —el lugar de encuentro con el espíritu.

Imagen La Suma Sacerdotisa, Margaret Petersen

Friday, June 4, 2010

Demeter


Demeter representa al arquetipo de la madre, el cual se expresa no sólo de manera física sino también de manera instintiva al sentirse obligada la mujer a ayudar a cualquiera que lo necesite, particularmente a los jóvenes, a los necesitados, y a los desvalidos.
Psicológicamente, Demeter pertenece a la categoría de las diosas vulnerables y su conciencia es difusa.
Ella es la diosa de la fecundidad, la fertilidad y la regeneración.
Demeter simboliza los ciclos dinámicos de la naturaleza que ocurren en el seno de la tierra —muerte y renacimiento— y dentro del cuerpo de la mujer.
Comparte una identidad mística con su hija Perséfone, la cual habita en el mundo subterráneo, a donde fue llevada por Hades, dios del sub-mundo, quien la raptó.
Demeter representa al arquetipo del parto, nutrimento y crecimiento. También, el misterio que constituye plantar la semilla.
Retos que enfrenta la mujer Demeter
Las mujeres marcadamente influidas por Demeter se sienten víctimas de la gente y de las circunstancias, experimentan una falta del poder que les pudiera permitir modificar su aflicción. En lugar de ello, explotan o reprimer su rabia. Sus sentimientos de impotencia las conducen a la depresión.
Al sentirse obligada a ayudar o, al tener dificultad en decir "no", puede comprometerse más allá de su capacidad y llegar a sentirse abrumada —otro lado de su falta de poder. Puede descartar sus sentimientos al juzgarlos como egoístas. Pueden sentir auto-compasión hasta que examine su instintiva respuesta a "dar".
Debido a la dificultad para expresar sus necesidades y sentimientos, o para poner límites, la mujer Demeter es víctima de desórdenes somáticos como el dolor de espalda, alta presión sanguínea, dolores de cabeza, fatiga y depresión crónica
Al enfrentar esas dificultades, puede tornarse apática, lo cual le puede conducir a la depresión y a la sensación de que su vida no tiene significado. La rabia puede estar subyacente a su depresión —rabia por el sentido de la vida que le han robado.
El lado oscuro de Demeter
Su lado oscuro se puede manifestar al aislarse de sus intereses en la vida, de su familia y de sus amigos. Algunas Demeter pueden retirar su apoyo a sus hijos al sentir que estos se hacen autónomos en un nivel que le hace sentirse incómodas —Demeter requiere sentirse necesitada. Puede tener la necesidad inadvertida de promover la dependencia.
La herida de Demeter
Un aspecto particular en la vida de la mujer Demeter es la pérdida que experimenta toda mujer por el ocaso de una fase de su ciclo de vida: Vírgen (inocente hija), Madre (cuando los hijos abandonan el hogar para formar su propia familia), Anciana (con la pérdida biológica que significa la menopausia). Cada una de estas fases brinda la oportunidad de experimentar una nueva fase en el desarollo de la conciencia.
Para la mujer Demeter la curación de la herida puede implicar el reconocer los sentimientos "desagradables", el sentir la "pérdida, transitar la pena y, finalmente, conectarse con su ser a un nivel más profundo.
Otro aspecto de la herida se refiere a la devaluación que la cultura moderna ha dado al rol de la madre.
Fortalezas de Demeter
El amor y la unidad fundamentales que crean un lazo mágico entre madre e hija.
Demeter nutre tanto espiritualmente como físicamente.
La conciencia matriarcal —alimenta a la tiera, celebra los ciclos de la vida, sembrar, cuidar, dar nacimiento y asistir en la transición conocida como la muerte.
La personalidad de Demeter
La mayor alegría para Demeter es dar a luz.
Su naturaleza maternal y entregada hace pensar que nunca considera sus propias necesidades.
Se destaca en situaciones que demandan perseverancia y paciencia.
Usualmente es tan generosa y leal hacia los individuos y los principios que puede parecer obstinada.
Práctica, cálida y orientada hacia lo que le rodea.
Con sus hijos es tolerante, desinteresada y siempre presta a ofrecer recursos.
Su plenitud radica en ver como crecen sus hijos hasta convertirse en individuos plenos.
El status social le resulta irrelevante.
No expresa un fuerte impulso sexual —es más dada a la expresión de calidez emocional.
Ocupaciones en las que destaca la mujer Demeter
El arquetipo de Demeter no limita su expresión al de madre biológica.
La mujer Demeter puede destacar en profesiones u ocupaciones relacionadas con la asistencia, tales como: medicina, enseñanza, psicología, gastronomía, educación especial, moda, y cuidado del medio ambiente.

Foto Holy Mother, Sara Saudukova

Sunday, May 30, 2010

El Secuestro Emocional — Tipos de Personalidad


"El Infierno son los otros". Jean Paul Sartre

El siguiente resumen de los estudios recientes sobre la relación entre la Inteligencia Emocional y los Tipos de Personalidad derivados de los hallazgos de Edward Bach (1886-1936), constituye una útil herramienta para entender las constantes fluctuaciones en nuestro estado de ánimo (secuestros emocionales) y el de los demás. Algo que se asemeja a contar con un mapa que nos pueda guiar a través de los diferentes círculos (como diría Dante) de ese infierno personal e interpersonal. Pero, antes de pasar a describir los tipos de personalidad, será conveniente recordad algunas definiciones básicas.

Emociones primarias
Ira: rabia, enojo, resentimiento, furia, exasperación, indignación, animosidad, irritabilidad, hostilidad, odio y violencia.
Tristeza: aflicción, pena, desconsuelo, pesimismo, melancolía, autocompasión, soledad, desaliento, desesperación, depresión grave.
Miedo: ansiedad, aprensión, temor, preocupación, consternación, inquietud, desasosiego, incertidumbre, nerviosismo, angustia, susto, terror, fobia, pánico.
Alegría: felicidad, gozo, tranquilidad, beatitud, deleite, diversión, dignidad, placer sexual, estremecimiento, rapto, gratificación, satisfacción, euforia, éxtasis, manía.

Emociones secundarias

Amor: aceptación, cordialidad, confianza, amabilidad, afinidad, devoción, adoración, enamoramiento, apego.
Sorpresa: sobresalto, asombro, desconcierto, admiración.
Aversión: desprecio, desdén, displicencia, asco, antipatía, disgusto, repugnancia.
Vergüenza: culpa, perplejidad, desazón, remordimiento, humillación, pesar, aflicción.

Fuentes: Inteligencia Emocional y Flores de Bach, Borís C. Rodríguez y Ricardo Orozco (Indigo, Barcelona, 2005). Flores de Bach, Conocerse y ser Feliz, Aurelia Vigil (Ediciones CEAC, Barcelona, 2009)


En los siguientes posts, los tipos de personalidad derivados de los estudios de Edward Bach.

Personalidad Esquizoide (Water Violet)


Personas de naturaleza reservada, introvertidas y tendentes al aislamiento; con dificultades para establecer amistades, prefieren interacciones distantes y limitadas con los demás, y parecen tener nulo interés (incluso aversión) por las actividades sociales.
Poseen una insipidez emocional intrínseca y son impermeables a la alegría, la ira o la tristeza.
No necesitan a nadie que les guíe, les admire, les provea de sustento emocional.
Esquizoide despersonalizado
Se ve a sí mismo como objeto distante y desvinculado, como fenómeno desconectado de sus propios sentimientos y pensamientos; es un sonámbulo que vive absolutamente inconsciente de lo que hace, piensa, o siente.
Esquizoide lánguido
Su bajo nivel energético le hace reaccionar con lentitud, se fatiga con facilidad, y su espontaneidad motora y expresividad están muy limitadas. Posee la imagen de persona débil e ineficaz.
Esquizoide distante
Es un esquizoide a la fuerza, ya que su aislamiento ha sido condicionado desde la infancia por vivir en un ambiente muy hostil.
Su baja autoestima le convierte en un observador desvinculado del mundo. Se desprecia a sí mismo y posee una autoimagen de ser indigno de afecto.
Esquizoide embotado
Apático. No se excita, es imperturbable, frío y parece constreñido y desapasionado. Presenta, además, incapacidad para activar cualquier emoción intensa, ya sea de carácter social o antisocial.

Personalidad Evitadora (Mimulus)


Se aísla activamente de las actividades placenteras, básicamente porque teme el rechazo o la humillación. Su estilo dubitativo y contención ansiosa le llevan a abrirse a personas a las que les satisface provocar o humillar a quienes no se animan a responder.
Su comportamiento es ansioso, mostrando temor e intranquilidad, salpicado de arranques de nerviosismo o movimientos rápidos y bruscos.
Muestra una baja inclinación a intimar con los demás cuando no está seguro de que no va a ser aceptado sin condiciones.
Persona fría, retraída y distante.
Hipersensible, evasivo, desconfiado y susceptible.
Tiende a verse a sí mismo como socialmente inepto e inferior.
Desea sentirse próximo a los demás, mostrar afecto y candidez, pero no puede permitírselo porque esto le comportaría dolor y desilusión.
Persona con baja autoestima, poca responsabilidad, temerosa y vacilante de interactuar socialmente y una tendencia a verse a sí misma como incompetente, poco atractiva y estúpida.
Evitador con conflictos
Anticipa el fracaso y no busca la independencia.
Sensación de humillación y pérdida. Con frecuencia se refiere a sí mismo con desprecio.
Evitador hipersensible
Profundamente resentido. Ha aprendido que las cosas buenas no duran y que el afecto termina de una forma caprichosa, seguido siempre por la decepción y el rechazo.
Le es muy difícil dirigir su ira hacia las personas que parecen ser críticas, que no le apoyan o le desaprueban.
Vive en estado de hipervigilancia hacia los signos de rechazo y abuso, lo cual deviene en mal humor y actitudes de extrema desconfianza. La expectativa de que la gente le rechace puede precipitar una profunda tristeza o un negativismo irracional.
Evitador fóbico
Experimenta un sentimiento intenso y pavoroso de terror y desorganización.
Evitador interiorizado
Mantiene una posición de observador pasivo, no participativo y apático.
Se aísla en sus fantasías para hacer su vida más soportable. Pero, el mundo interior en que se ha encerrado resulta ser igual de complicado.
Bloquea sus pensamientos y sentimientos, se auto-abandona, cayendo finalmente en un estado de embotamiento afectivo.

Personalidad Depresiva (Gentian)


Abatido, con una expresión sombría, afligida y pesadumbrada.
Indefenso, vulnerable y desprotegido.
Pesimista, ve el lado más negro de la vida y espera siempre que ocurra lo peor.
Desesperanzado. Se siente inútil aun cuando las cosas marchen bien.
Presenta niveles crecientes de ascetismo, en tanto se niega la posibilidad de experimentar vivencias placenteras.
De temperamento melancólico, se caracteriza por la tristeza, el malhumor y la tendencia al llanto.
Le caracterizan la autodenigración y la tristeza.
Depresivo malhumorado
Manifiesta una andanada de quejas, irritabilidad y gran descontento.
Amargado y resentido, se regocija de los fracasos ajenos. No encuentra placer en nada, ni parece contento con nada.
Puede sentir culpa por momento
Depresivo de buen tono
Se preocupa por la estética, una manera de vestir y vivir que oculte su estado de infelicidad pero, en el fondo, lo único que desea es que le presten atención.
Filosofa constantemente sobre su tristeza existencial.
Histriónico y narcisista.
Depresivo auto-descalificador
Se anticipa a las críticas reconociendo abiertamente sus defectos, con verbalizaciones de culpa y autocondena.
Hace que los demás se sientan culpables y carguen con responsabilidades y pesares adicionales.
Sus tácticas manipulativas le conducen a sumirse en una parálisis depresiva.
Depresivo mórbido
La desesperanza es un estado intenso e implacable para esta persona.
Pesimismo obsesivo.
Experimenta una sensación de oscuridad interna que consume cualquier esperanza de poder sentir contentamiento.
Depresivo inquieto
Domina la sensación de vacío, de que se ha llegado al límite.
Presenta una desesperanza sobreexcitada que le lleva a considerar el suicidio.
Es muy probable que pierda el control.

Personalidad Dependiente (Centaury)


Centra toda su atención en el otro.
Se somete rápidamente y cumple los deseos de los demás. Gusta de pasar inadvertido.
Busca una persona mágica, auto-poderosa, un compañero en quien puedan depositar su confianza y depender de su protección para no tener que asumir responsabilidades o enfrentarse por sí mismo a los retos de la vida.
Su comportamiento es sumiso y expresivamente incompetente, ya que necesita que otros le indiquen sus funciones.
Ingenuo, se le convence con facilidad.
Se ve a sí mismo como débil y frágil.
Fortalece las creencias de “unión inseparable” para evitar conflictos y amenazas a la relación.
Sus habilidades adaptativas son pobres.
Se le considera como un individuo cálido, tierno y no competitivo.
Dependiente inquieto
Una intensa aprehensión y un gran temor, le provoca falta de iniciativa y una evitación ansiosa de la autonomía.
Sus miedos vividos en soledad le impiden buscar la tan necesaria ayuda y seguridad que le pueden ofrecer los demás.
Adopta modos pasivos de dependencia.
El temor al abandono le encadenan y le aíslan.
Dependiente inmaduro
Quiere seguir siendo niño toda la vida.
Dependiente torpe
Parece incapaz de encontrarle solución a los problemas más simples.
En cuanto a las dificultades, no las enfrenta, las ignora y las deja pasar.
Es un resignado que acepta sus limitaciones.
Dependiente acomodaticio
Posee una increíble tendencia al autosacrificio. Adopta un papel de persona inferior y subordinada.
Dependiente y masoquista.
Aunque accede a todas las peticiones, pocas veces las cumple, ya que carece de las habilidades necesarias para llevar a cabo dichas tareas.
Sufre de intensos estados de culpa y se cree merecedor del castigo.
Dependiente sin identidad
Ejemplo de estos, aquellas madres que viven para sus hijos o supeditadas totalmente a la vida de sus esposos.

Personalidad Histriónica (Agrimony)


Llena su vida de excitación, risas, extravagancias y sensibilidad.
Hablador, vivaz y socialmente inteligente, es considerado como una persona cordial y encantadora. Su objetivo en la vida es ser siempre feliz.
Su comportamiento es dramático, posee mucha facilidad para expresar sus pensamientos y sentimientos.
En sus relaciones busca llamar la atención.
Está siempre dispuesto a manipularse a sí mismo para actuar de manera que corresponda a los intereses y deseos de los otros.
Se repliega cuando las relaciones con los demás tienden a entrar en profundidad.
Evita el pensamiento introspectivo. Esta superficialidad se debe al deseo de evitar pensamientos problemáticos o sentimientos de gran carga emocional, o de impulsos potencialmente perturbadores.
Suele verse a sí mismo como una persona sociable, amigable y conformista, estimulante y encantadora, agradable a los demás.
Reprime o disocia fragmentos completos de recuerdos que puedan generar malestar.
Adopta una continua sucesión de fachadas socialmente aceptables.
Sus estados de ánimo son inconstantes.
Histriónico teatral
Verdadero camaleón del carácter.
Gran cuentista y explicador de chistes. Mujeres que visten con ropa sexy, accesorios y perfumes atractivos.
Histriónico infantil
Prototipo del “niño necesitado”. Centrado en llamar la atención.
Expresa una cruda y directa provocación sexual.
Busca sentirse fusionado a los demás.
Siente un intenso temor a ser abandonado.
Sumiso, infantil, impredecible, irritable e irascible a la vez.
Histriónico vivaz
Todo en él es exagerado. Vigoroso, efervescente, animado, activo e impulsivamente expresivo. Enérgico, incansable y exaltado.
De talante animado en sus movimientos, no puede sentarse ni relajarse.
Produce sus ideas a un ritmo muy rápido.
Su ideal es disfrutar la vida al máximo.
Atrapa en sus redes a otros mediante argumentos y proyectos.
Puede ir de una relación amorosa a otra, sin medir las consecuencias de sus actos.
Histriónico apaciguador
Mediador perfecto de los conflictos, resuelve los problemas de los demás.
No solamente necesita demostrar que quiere a todo el mundo y que haría cualquier cosa por ellos, sino que, además, pretende a su vez que los demás le elogien y le ensalcen.
Está dispuesto a sacrificarse con el fin de obtener aprobación y elogio.
Histriónico tempestuoso
Presenta labilidad emocional y períodos breves de impulsividad con síntomas depresivos.
Es muy frecuente que experimente oscilaciones cíclicas extremas, alternándose con períodos de euforia simulada y excitaciones ilusorias con momentos de desesperanza y autocondena.
Histriónico falso
Utiliza la máscara de la cordialidad y sociabilidad para desplegar intenciones ocultas y calculadas. Hipócrita y calculador, parece disfrutar con las confrontaciones, obteniendo gratificación de la excitación y tensión que engendran los conflictos.
Busca ganarse a los demás para luego dominarlos.
Presenta pocos sentimientos de culpa.

Personalidad Narcisista (Beech)


Pasivo independiente o narcisista, se cree de gran valía, superior a los demás, sobre la base de lo que piensa de sí mismo. Poco le importa el criterio que tengan sobre él.
Sobrevalora su valía personal y dirige sus afectos más hacia sí mismo que hacia los demás.
Es expresivamente arrogante e interpersonalmente explotador ya que se cree merecedor de favores especiales sin necesidad de ser recíproco.
Posee una abundante imaginación llena de fantasías auto-glorificantes, con una autoimagen admirable y un mundo interno lleno de recuerdos artificiales.
Gran razonador de sus comportamientos.
Persona aparentemente serena, tranquila e imperturbable, a menos que su superioridad sea cuestionada.
Narcisista sin principios
Humilla y domina a los demás.
Carente de escrúpulos, amoral y engañoso, con una tendencia a burlarse de las normas y un mínimo sentido de culpa. No teme a las amenazas ni a las acciones punitivas.
Narcisista compensador
Quiere ser ejemplo para los demás y persigue el papel de líder en un escenario falso e imaginario. Actúa sus aspiraciones en la fantasía de su soledad.
Narcisista amoroso
Se dirige básicamente a la conquista sexual.
Intenta adquirir un lote de objetos amorosos mediante el engaño.
Dedica sus energías a construir una intrincada red de mentiras, a explotara los otros y a maquinar la forma de obtener de ellos lo que cree que merece.
Seduce para que le apoyen.
Narcisista elitista
Se crea una autoimagen de superioridad que nada tiene que ver con sus logros reales. Cuando falla su encanto, se vuelve depresivo frente a quienes le tratan “desconsideradamente”, entonces, adquiere una imagen de persona indeseable y molesta, susceptible y egocéntrica a quien los demás esquivan.

Personalidad Antisocial (Vervain)


Le atraen el mundo de los negocios, la política, y el ejército.
Individuo orientado a la acción, al pensamiento independiente, a la inconformidad y a la innovación. Tiene muchos recursos y una gran motivación. Líder eficaz que ejerce autoridad inusualmente bien. No teme asumir riesgos y no se desalienta con facilidad.
Puede ser, sin embargo, impulsivo, impredecible, incontrolable, de acción rápida y espontánea. Incauto y no prevee las consecuencias. Tiene propensión a buscar desafíos y riesgos.
Irresponsable, tiende a pasar por alto las normas y la autoridad convencionales.
En este caso, lo que está alterado no es su capacidad de juicio, sino su ética.
Se ve como sujeto autónomo que hace lo correcto. Siempre tiene maneras de justificar su comportamiento.
Para evitar que le hagan daño los demás, hace lo que sea necesario.
Sus acciones se deben a lo injusto en que los demás le tratan.
Antisocial que defiende su reputación
Necesita que los demás crean que él es invencible, formidable, indomable e inviolable, con cualidades de fuerza e invulnerabilidad. Su liderazgo es agresivo.
Antisocial codicioso
Está profundamente resentido por considerar que ha sido privado del apoyo emocional y las recompensas materiales que merece.
Más que poseer cosas, disfruta arrebatándoselas a los demás.
No importa cuanto llegue a poseer, nunca estará complacido ni satisfecho y su vacío y amargura interior se mantienen vivos.
Antisocial nómada
Interpreta que el mundo lo desprecia, sintiéndose aislado y abandonado.
Descarga su ira y hostilidad en los más débiles.
Se instala en la periferia de la sociedad.
Inadaptado y marginado socialmente.
Predomina el resentimiento.
Antisocial arriesgado
La excitación provocada por el riesgo es una adicción mediante la cual evita los problemas de la vida cotidiana.
Superficial en cuanto al análisis de las posibles consecuencias negativas de sus actos.
No se mueve por el engrandecimiento o la venganza, sino por la búsqueda de peligros a los que desafiar.
Antisocial malévolo
No le interesa tanto su imagen como el poder dominar a otros.
Especialmente insensible al miedo y a la culpa. Suele anticipar la traición y el castigo.
En posición de poder suele ser brutal con los demás para confirmar su imagen de fortaleza.
Es arrogante hacia los derechos de los demás.

Personalidad Sádica (Vine)


El hombre de negocios sin escrúpulos, el sargento brutal intimidatorio, la directora de escuela rígida y punitiva, el cirujano exigente y dominante.
No aspira a posiciones de liderazgo, sino de mando.
Su sangre fría y afán de notoriedad le hacen útil en situaciones de emergencia.
Persona fría e insensible a los sentimientos de los demás, obtiene gran placer compitiendo y humillando a los otros. Su primera inclinación es despreciar y dominar.
Le satisfacen la intimidación y la coacción.
Persona muy dogmática; una vez adoptado un punto de vista no lo cambia.
Se ve a sí mismo como asertivo, enérgico, auto-confiado, y quizá obstinado, pero sincero, fuerte y realista.
Se centra en al dominación y el control, frente a un “mundo de fieras”.
Ambiciona el poder en todas sus manifestaciones y le gusta desempeñarlo sin piedad.
Logra distanciarse con una enorme sangre fría de la conciencia del impacto que comportan sus actos destructivos.
De temperamento hostil, excitable e irritable.
No sólo carece de culpa o remordimiento por sus acciones, sino que obtiene de ellas gratificación cruel y perversa.
Sádico tiránico
Sus ataques son verbales y físicamente dominantes. Las menores resistencias o la debilidad parecen estimularle, impulsándole a ir más allá en vez de parar o suavizar sus embestidas.
Obtiene una profunda satisfacción causando sufrimiento a los demás.
Suele ser frío y calculador, y es selectivo en su elección de víctimas, escogiendo siempre a personas que no reaccionan con violencia.
No hay barreras que puedan contenerle hasta que la furia se halla disipado.
Experimenta poco remordimiento por las consecuencias de su furia, su violencia y su destructividad.
Sádico explosivo
Sus rabietas pueden acabar en ataques físicos.
Sádico que se hace respetar
Se apoya en la ley. Vehiculiza sus acciones hostiles a travñes de actividades de interés público.
Sádico débil
Profundamente inseguro y de hecho muy cobarde.
Sus acciones sádicas son respuesta a los temores y peligros que le inspiran los demás.
Se hace desde la debilidad con patrones de timidez, inferioridad, complejos físicos y traumas especialmente humillantes.
Afronta sus temores, no con la evitación sino con ataques preventivos.

Personalidad Obsesivo-compulsiva (Scleranthus — Oak — Crab Apple)


Personalidad negativa: ambivalente, lucha entre la obediencia y el desafío. A mayor adaptación, mayor ira y resentimiento. Confusión e inconstancia. Indecisión diaria. Desafío obstinado y autonomía firme.
Obsesivo-compulsivo: uniformidad rígida e invariable, reprimiendo los impulsos hacia la autonomía y la independencia.
En una persona normal, el rasgo obsesivo-compulsivo se manifiesta como un estilo de vida disciplinado y organizado que le permite funcionar de manera eficiente y adaptativa (estilo responsable). Es una persona de fuertes principios morales y certidumbre absoluta, que no descansa hasta que el trabajo está hecho y bien acabado.
El trabajo duro es apreciado.
Al conformista no le gusta que se le acumule el trabajo. Es cumplidor y aplicado.
Las emociones revisten poca importancia.
Comportamiento disciplinado, austero y serio; es tenaz y su afectividad está restringida por una vida regulada, muy estructurada y cuidadosamente organizada.
Muy respetuoso, escrupuloso y meticuloso en el cumplimiento de los deberes y obligaciones que se esperan de él.
Acata sin discusión los esquemas y las normas. Por ello, los demás le pueden considerar como obstinado, punzante, posesivo, nada creativo y sin imaginación.
Autoimagen de perfeccionismo, prudencia y disciplina.
Posee un fuerte sentido de obligación con los otros.
Puede mostrarse inflexible y sin capacidad para relajarse.
Compulsivo responsable
Desea pasar desapercibido, ya que siente un gran temor a cometer errores.
Lo que domina es un sentimiento de suciedad interna.
No se siente lo suficientemente digno.
¿Qué puedo hacer para que nadie advierta mis impulsos detestables e inmorales?
Se pierde en un sinfín de detalles. Excesiva preocupación por las cosas irrelevantes.
Compulsivo puritano
Niega sus problemas emocionales y mantiene una autolimitación disciplinada y una moralidad ansiosamente tensa y muy estricta, no obstante, siente la presión de los impulsos “repugnantes, sexuales y pasionales” a los que mantiene bajo un control riguroso. Estilo de vida ascético y austero.
Sus deseos, o el odio reprimido, la envidia y los celos le hacen sentir sucio.
Compulsivo burocrático
Busca pautas de conducta que le liberen de la ansiedad de ser responsable de tomar decisiones.
La burocracia le aporta sentido de identidad y propósito a su existencia.
Debe recurrir a “la autoridad en la materia”.
Compulsivo parsimonioso
El ser muy respetuoso le sirve para mantener la distancia con los demás y para no tener que corresponder.
Compulsivo endemoniado
Siente un gran temor de perder el control debido a su ambivalencia entre cambios rápidos y resistencia a moverse.

Personalidad Negativa (Scleranthus — Willow)


Persona que ha sufrido una adversidad o desgracia la cual le resulta difícil aceptarla sin quejas ni resentimiento, pues juzga la vida de acuerdo al éxito que esta aporta. Siente que no ha merecido una prueba tan grande, que es injusto.
Estilo de comportamiento amargado y resentido.
Tendencia a interminables disputas con los demás y malestar consigo mismo.
Tendencia a llevar la contraria.
Su estrategia es estar descontento y ser impredecible, hacer demandas y después mostrarse insatisfecho.
Cínico, dubitativo y desconfiado.
Envidioso de quienes estima afortunados.
Se considera atrapado por el destino, que nada le sale bien, que cualquier cosa que desea queda encallada.
Por períodos se puede mostrar entusiasta y alegre.
Personalidad básicamente descontenta.
Sabe que “lo bueno no dura”.
Se debate entre la aceptación y la resistencia.
Negativo tortuoso
Suele acceder a los requerimientos, pero con una lentitud y una ineficiencia exasperantes, en áreas en que los demás, por lo general, no pueden notarlo.
Tiende a bloquear el éxito de los demás.
Negativo abrasivo
Se comporta de forma directamente contenciosa y pendenciera.
Su personalidad es irascible y despectiva. Cualquier cosa o persona sirve para descargar su irritabilidad.
Posee pocos escrúpulos o remordimientos respecto a fastidiar y agredir a los demás.
Intenta disfrazar sus intenciones con un velo de defensa de elevados principios.
Negativo descontento
Ataca tras un pretexto oculto del que va dando muestras, poco a poco, mediante críticas y quejas.
Da la impresión de que tiene algo valioso que decir, una recomendación o una observación que justifique sus comentarios y críticas.
Rara vez lanza acusaciones personales.
Negativo vacilante
Sufre bruscos y frecuentes cambios de comportamiento y de estados de ánimo.
Sus emociones son enigmáticas y desconcertantes.

Personalidad Masoquista (Pine — Centaury)


Se culpa a sí mismo. Incluso, cuando algo le sale bien se culpa de que podría haberlo hecho mejor y, nunca está satisfecho de sus esfuerzos o resultados.
Es un gran trabajador que sufre mucho por os errores que se atribuye. Se adjudica los errores de los demás.
Necesita sufrir y fracasar, aunque sus aptitudes sean excelentes.
Tendencia excesiva a los sentimientos de culpa.
No le basta con someterse, debe ser denigrado.
No es dado a ver el lado positivo de la vida. Anticipa sus predicciones pesimistas.
Suele verse como merecedor de consecuencias dolorosas.
Cualquier logro personal es transformado en producto d ela buena suerte, o debido a la acción de los demás.
Sus relaciones pasadas representan siempre fracasos y sus logros personales deben ser menospreciados.
Anticipan y exageran sus posibles frustraciones futuras.
Glorifica su estado de miseria.
Sacrificado, complaciente y poco asertivo.
El masoquista que labra su propia ruina
Sabotea su éxito.
Provoca su fracaso, humillación o castigo.
Masoquista posesivo
Llega a un autosacrificio tan intenso que los demás no pueden abandonarle sin sentirse irresponsables, desconsiderados o culpables.
Se entrega a los demás con la finalidad de controlarles.
Es un masoquista falso.
Masoquista oprimido
Hace uso de todo tipo de síntomas psíquicos y enfermedades físicas para obtener afecto y dependencias.
Su sufrimiento es genuino, al igual que su desesperación y sus enfermedades físicas. El atraer la atención de los demás hace que todo esto valga la pena.
Masoquista virtuoso
Orgullosamente desinteresado y sacrificado.
Apela a acciones nobles y honradas que indican que es una persona de mérito, cuando no, digno de beatificación.

Personalidad Esquizotípica (Clematis)


Comportamiento excéntrico. Imperturbable. Apático.
Se aísla socialmente para protegerse.
Reservado.
Suele carecer de energía para emprender la acción o para participar socialmente.
Incapaz de engancharse a la vida.
Se muestra indiferente, falto de espontaneidad, ambición y de interés vitales.
Le es muy difícil organizar sus pensamientos de manera lógica y diferenciar lo que es relevante de lo que no lo es.
Se retrae gradualmente, se vuelve rumiante, absorto y se pierde en ensoñaciones.
Puede sentir el terror de una completa insignificancia de un Sí mismo estéril, despersonalizado e inexistente.
Se muestra más muerto que vivo, insustancial, extraño e incorpóreo.
Vive desconectado de los demás.
Sus ideas pueden dar lugar a pensamientos mágicos, ilusiones corporales, creencias raras y suspicacias peculiares.
Su comportamiento es monótono, apático y perezoso. De temperamento apocado y sin afecto, es excesivamente aprensible.
Anticipa la traición.
Esquizotípico insípido
Monótono, inexpresivo y perezoso. Insípido, indiferente, desmotivado e insensible al mundo externo.
Responde mínimamente a las comunicaciones sociales o con afecto inadecuado.
Su discurso suele ser monótono, desganado o inaudible.
Esquizotípico timorato
Apático.
Intenta contenerse, amortiguar o aliviar una excesiva sensibilidad.
Se excluye para buscar protección contra la humillación y el rechazo.

Personalidad Límite (Scleranthus)

Patrón inestable de la personalidad.
Sus estados de ánimo son intensos y variables, experimentando largos períodos de abatimiento y desilusión, interrumpidos ocasionalmente por breves episodios de irritabilidad, actos autodestructivos y cólera impulsiva.
Sufre elevados niveles de inconsistencia e irregularidad en todos los aspectos de su comportamiento.
Muestra un patrón de vacilación y facilidad para el cambio.
Suscita con frecuencia el rechazo, en lugar del apoyo que busca desesperadamente.
La ambivalencia no es sólo hacia los demás sino hacia sí mismo.
Sufre de falta de propósito o de una dirección consistente que moldee sus actitudes, comportamientos o emociones.
Muy inseguro, con una autoestima muy inestable.
Su temperamento va de la normalidad a la dispersión o a la excitación.
Teme excesivamente que los otros le desprecien y abandonen.
Emplea la tristeza para manipular a los demás.
Llegan a apelar a las amenazas suicidas, al juego patológico y a los actos autolesivas.
El límite desanimado
Evitador, depresivo y dependiente.
Sumiso y carente de iniciativa.
Se muestra triste, deprimido o desesperanzado con frecuencia.
Sufre de una patética falta de recursos internos y de acusadas dudas sobre sí mismo.
En ocasiones se pone una máscara de excesiva amabilidad para cubrir sus sensación interna de desaliento.
En otros momentos manifiesta explosiones breves de ira y resentimiento.
Desarrolla un sentimiento de culpa y autocondena.

Image Wilson Ong

Personalidad Paranoide (Willow — Heather)


Aptitud para percibir intenciones ocultas y engaños.
Tendencia a culpabilizar a los otros por su infortunio.
Conserva su autoestima atribuyendo sus imperfecciones a los demás.
No existe diferencia entre lo real y lo imaginado.
Paranoide fanático
Va contra la realidad y se cree poseedor de poderes y competencias superiores.
Paranoide maligno
Castiga a los otros para resarcirse de sus desgracias personales.
Busca la retribución en la imaginación. Imagina complots y sufre de ideas delirantes de persecución.
Paranoide obstinado
Rígido y perfeccionista. Sombrío y sin sentido del humor. Tenso, controlador e inflexible. De miras estrechas, inconmovibles e implacables. Irritable y maniático. Legalista y recto.
Adopta un aposición de autoafirmación.
Esclavo de su propia búsqueda de orden, poder e independencia.
Preocupado de manera excesiva por los detalles triviales.
Intelectualiza excesivamente acontecimientos menores.
Busca, con todo lo anterior, la perfección y la impecabilidad interna.
Revive recuerdos de culpa y temor al justo castigo.
Cree que los demás buscan condenarle, reducirle y anularle.
Paranoide querulante
Negativo, crítico, taciturno, resentido, obstructivo e irritable.
Siente celos y que es mal entendido. Genera disputas en todo lugar.
Contencioso, reacio, resentido, colérico, celoso, enojable y quejoso.
Rara vez olvida sus resentimientos por haber sido maltratado y explotado.
Considera injustos los logros de los otros.
Urde fantasías de envidia irracional.
Sus quejas se transforman en ira y mortificación.
Su tema central es la injusta desdicha.
Sufre de ideas delirantes celotípicas; aunque busca el afecto, no puede tolerar las “atenciones” porque teme mayor traición y explotación.
Paranoide insular
Sufre de un temor inusual a ser controlado.
Intenta protegerse de un mundo al que considera amenazador y destructivo.
Hipervigilante, avista los problemas en sus etapas más tempranas, anticipando rápidamente lo que pudiera ser problemático.
Su mundo es producto de su propia imaginación.
Su nivel de miedo es bastante intenso.

Image Per Haagensen